En comercio exterior, una tarifa All In es una modalidad de cotización aplicable a operaciones internacionales, independientemente de la procedencia de la mercadería.
Se la considera una tarifa “puerta a puerta”, ya que integra un punto de origen con un punto de destino, incluyendo tanto el transporte terrestre como los costos derivados del manipuleo portuario o aeroportuario, según lo que pacten las partes.
Estructura de la tarifa All In:
Como mínimo, una tarifa All In se compone de tres tramos:
- Flete terrestre en origen.
- Flete internacional.
- Flete terrestre en destino.
En su versión más completa, la tarifa puede estar dividida en cinco tramos:
- Flete terrestre en origen.
- Costos portuarios y aduaneros en el puerto de embarque.
- Flete internacional.
- Costos portuarios y aduaneros en el puerto de descarga.
- Flete terrestre en destino.
El usuario siempre puede:
- Excluir algunos tramos (ej. los fletes terrestres).
- Incluir costos adicionales, como gastos de manipulación, custodia o tasas locales.
Beneficios de la tarifa All In:
- Reducción de costos y tiempos en la operación de importación.
- Comodidad y aceptación en el mercado local.
- Transparencia, ya que se informa al cliente un precio final y cerrado.
- Unificación de precios y criterios de trabajo.
- Posibilidad de incorporar costos adicionales como custodia o tasas locales, dentro de una sola tarifa.
En resumen, la tarifa All In simplifica y concentra los costos logísticos en un único valor, facilitando la planificación financiera y reduciendo riesgos de costos ocultos.
Agustin Paez Romairone
Socio 6851 del histórico Centro de Despachantes de Aduana, institución que respalda nuestro trabajo desde 1912.
