por Francisco Martirena

Durante la reunión del comité bilateral automotriz, hoy en Brasil, el gobierno de ese país rechazará la propuesta del Gobierno de mantener el «flex» entre el 2020 y 2022, aunque ambas partes ya consensuaron que el nuevo Pacto Automotor Común será renovado por dos años.

Cuando se reúna hoy el secretario de Industria, Fernando Grasso, con funcionarios brasileños, elevará la postura de mantener el «flex» de 1,5 dólares por dos años más, posteriores al vencimiento del acuerdo que es en junio de 2020. Sin embargo, fuentes diplomáticas brasileñas adelantaron a BAE Negocios que «esas condiciones no serán aceptadas. Hay quienes piensan que debe regir el libre comercio porque la Argentina también busca el libre comercio con la Unión Europea; y quienes creen que el flex tiene que ser superior al 1,5 dólares».

La movida del Gobierno tiene una oculta explicación central: favorecer a varias de las automotrices para que alcancen el flex (dispuesto por norma) en el 2022, y no castigarlas económicamente mediante la ejecución de un seguro, como ya informó este medio. Es que la mayoría de las terminales importaron vehículos de Brasil en forma indiscriminada y a sabiendas que nunca cumplirán el PAC.

Lejos de regularizar su situación, las terminales radicadas en la Argentina importan actualmente vehículos y partes un 50%, en promedio, por encima de lo permitido por el Pacto Automotor Común, firmado en el 2015. Aunque el Gobierno envió a cada una de las automotrices el grado de desvío del «flex» para que corrijan las asimetrías, no se está cumpliendo en la actualidad; y fue del 2,01 para el período julio 2015 – enero 2018.

Fuente: Bae negocios