POR MARCELO ELIZONDO *
El Mercosur tendrá en los próximos días su cumbre presidencial. El bloque no ha atravesado por su mejor momento en los últimos años. Diferencias políticas, institucionales y comerciales han afectado su vigencia. Como resultado, el comercio del bloque ha menguado.
Una agenda que durante mucho tiempo estuvo más enfocada a discutir problemas domésticos y de corto plazo y no a prever destinos estratégicos y globales, generó un largo momentum que hizo del bloque una región con decreciente flujo comercial.
ACTOR MUNDIAL
Las exportaciones de los cuatro miembros fundadores del Mercosur (en este arículo no se incluye en la mayoría de las referencias a Venezuela) han caído desde 2012 desde 344.394 millones de dólares hasta 260.143 millones de dólares en 2016. Este menguante resultado tiene parte de su explicación en el descenso del comercio mundial en general. Pero otra buena parte del descenso en verdad esta explicado en el hecho de que el boque ha padecido un gran debilitamiento comercial tanto en su relación con el resto del mundo como en su vínculo intrazona.
El total de exportaciones mundiales de bienes fue 15,4 billones en 2016, mientras había sido de 17,9 billones en 2012, año en el que comienza la desaceleración del comercio en volúmenes y la caída medida en dólares. Mientras el Mercosur explicaba el 1,92% del comercio mundial en 2012, explicó 1,68% del total de exportaciones mundiales de bienes en 2016. Esto es: el Mercosur pierde participación en el comercio mundial.
En verdad, la suerte del Mercosur está vinculada con la de las dos principales economías (por dimensión) que lo integran. Argentina y Brasil son dos economías que muestran gran dificultad de inserción internacional, enfocadas hacia adentro y que por ello llevan al propio Mercosur a una configuración hacia adentro.
Así, el bloque está liderado por dos economías (Brasil y Argentina) extremadamente cerradas y la participación del comercio internacional en el bloque, por ende, es muy baja. El Mercosur, por eso, es el bloque de integración más cerrado del mundo.
PEOR RATIO
De acuerdo al Banco Mundial, Brasil y Argentina son dos de las once economías con peor ratio exportaciones/PBI de todos los medidos en el mundo en 2016. Y son a la vez nada menos que dos de los tres países con menor ratio importaciones/PBI de todo el mundo medido en esa lista.
Pero aun así Brasil es, según la OMC, el único miembro del Mercosur que se encuentra entre los principales 30 exportadores mundiales (es el nro. 25 y sus exportaciones representan el 1,2% del total mundial), aunque es su volumen general (el comercio internacional participa de modo débil en su economía, que es una de las 10 mayores del mundo) lo que justifica ese lugar.
Los países del bloque exportan 31% de los bienes y servicios que exportan los países de Latinoamérica, pero sumando todas las ventas al exterior de los 4 miembros no logran equiparar las exportaciones de México (392.873 millones de dólares).
Y la región Latinoamericana en general muestra una performance en materia de relacionamiento comercial externo que está muy por debajo del resto del mundo, y el Mercosur es una de las causas de ello, además de ser un reflejo de la problemática del conjunto en el que se emplaza.
RELACION ENDOGENA
En verdad, buena parte de los objetivos originales del bloque han estado afectados en su cumplimiento en los últimos años.
El tratado del Mercosur garantiza: la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre países, el establecimiento de un arancel externo común, la libre circulación de personas y la adopción de una política comercial común, la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados partes y la armonización de las legislaciones para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.
Pero muchos de esos elementos no han tenido en los últimos años plena vigencia. El primero de la lista anterior por afecciones el comercio especialmente implementadas hasta hace 18 meses por Argentina, el segundo por excepciones acordadas por todos, el tercero por falta de consenso en una política comercial común tanto hacia afuera como hacia adentro, el cuarto porque claramente los países no han consensuado políticas macroeconómicas comunes y el quinto por la lentitud en la armonización normativa. Venezuela fue el peor ejemplo de ello y en este punto estuvo basada su suspensión.
Por otro lado, y por algunas de las razones antes expuestas, el comercio intrazona (débil tradicionalmente) también ha venido en descenso en los últimos años. Además, sólo para Paraguay las exportaciones al resto del bloque son de gran relevancia en su conjunto de exportaciones (las demás economías tienen en destinos externos, mercados de mayor relevancia, lo que contradice lo que suele ocurrir en países que que integran bloques como Asean, Nafta o la UE, que llegan a comercio interbloque de mayor importancia).
POBRE INVERSION
La desvinculación comercial ha generado como efecto que ha sido débil el ingreso de inversión extranjera en el bloque como conjunto.
La estadística internacional muestra que hay abundante flujo de inversión en el mundo en países con relevante apertura. Y que de los 20 principales receptores de IED en todo el mundo, 19 son a la vez países que están en la lista de mayores actores del comercio internacional. El único caso que se exceptúa de esta regla es Brasil, que se vale de su dimensión (es la 8va economía mundial por su PBI aun en plena crisis) para haberse mantenido entre los 10 principales receptores de IED del mundo desde hace años (inclusive en 2016).
Y en general la recepción de IED en el Mercosur ha menguado desde 2011 hasta 2016. Esto ha ocurrido pese a que en el mundo se ha mantenido en niveles relativamente constantes (de unos 1,55 billones de dólares anuales).
PARA NOSOTROS
Para Argentina en particular la reconfiguración del bloque sería de gran relevancia, en la medida en que el Mercosur es de gran importancia para las exportaciones industriales y en particular de las de Pymes.
Así, mmientras el 62% de las empresas exportadoras argentinas llegan al Mercosur (donde tienen preferencias arancelarias) -y el 44% de los exportadores de nuestro país llega a los demás países de la región con quienes hay celebrados acuerdos comerciales-; apenas el 20% llega a Estados Unidos o Europa, y son menos del 5% las que llegan a China.
Como se expuso, la revivida negociación por un tratado de libre comercio con la Unión Europea ha puesto a Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina ante la necesidad de definir no ya una propuesta para una negociación con Europa sino una postura estratégica para el futuro institucional.
Frente a la próxima cumbre, debe decirse que el Mercosur ha sido un bloque pensado hacia adentro y ahora tiene la ocasión de ser uno que avanza hacia el mundo y formar parte de la mayoría que (pese a ciertas críticas surgidas ahora desde Estados Unidos -que de todos modos no han generado mayores modificaciones estructurales-) continúa construyendo un planeta que comercia dinámicamente (la suma de las exportaciones mundiales equivale a 30% del producto global, mientras representaba el 25% en el año 2000 y menos del 20% en 1980). En el mundo hay 419 acuerdos económicos internacionales vigentes (eran 265 en el año 2000) y los comprometidos con el comercio trasfronterizo (defendido últimamente por países tan disimiles como Alemania, China o México) son muchos más que los que lo critican.
* Director de la Consultora DNI.
Fuente: La Prensa
