DyN/Télam

El déficit del comercio exterior de 5.200 millones de dólares acumulado en el lapso enero-septiembre “superó el desequilibrio previsto para todo el año en el proyecto de Presupuesto 2018 (4.500 millones)”, destacó un informe de la consultora Ecolatina.
El análisis explicó que ese rojo comercial obedeció “al escaso dinamismo de las exportaciones”, que crecieron en nueve meses sólo 0,7 % interanual, y al excepcional crecimiento de las importaciones (+18 % interanual).
“La profundización del atraso cambiario explica la baja performance de las ventas al exterior, al mismo tiempo que alentó las importaciones en un contexto donde ya no existen restricciones cuantitativas relevantes”, planteó.
La consultora sostuvo durante la gestión del gobierno actual “ha habido un avance en lo que respecta a las cantidades vendidas al exterior”, pero “aún no se ha logrado recuperar los niveles previos a la imposición del cepo cambiario”.
“Es lógico que en un contexto de mayor apertura comercial y crecimiento de la economía, las cantidades importadas experimenten un importante crecimiento”, señaló. Según su visión, “si bien es necesario evitar que haya una sustitución masiva de producción local por bienes producidos en el exterior, debe continuar avanzándose en una inserción estratégica dentro del intercambio mundial”.
En este contexto, Ecolatina advirtió que “la mayor preocupación” en lo referente al frente externo “viene de las exportaciones”, al indicar que las ventas externas representaron en el primer semestre del año “poco más de 19 % del PBI” (tomando bienes y servicios a precios constantes de 2004), mientras que primera mitad de 2011 alcanzaban “21,6 % del producto”.
Ecolatina reconoció los proyectos de reforma (tributaria, y se encamina a hacer lo mismo con la laboral y previsional), “entre otros objetivos, apuntan a fomentar la inversión y mejorar la competitividad de la economía”.
Buenas y malas
“Las mejoras institucionales, las reformas estructurales y la apuesta por modernizar la infraestructura y bajar los costos logísticos, son medidas que ayudan a mejorar la competitividad no cambiaria en el mediano/largo plazo”, evaluó la consultora que fundara Roberto Lavagna.
Sin embargo, advirtió que eso “no compensa el deterioro actual del frente externo producto de la profundización de la apreciación real de la moneda. Por el momento, el endeudamiento externo permite sortear la restricción externa, pero existe el riesgo de que éste se frene antes de que la economía haya mejorado su competitividad”, generando “un nuevo ciclo de Stop & Go”.

Fuente: EL Litoral.com