Un artículo escrito por Héctor Guillermo Vidal Albarracín, asesor del Centro Despachantes de Aduana y especialista en Derecho Penal Aduanero.

I.- El interés del fallo

     Es interesante el fallo a los fines de fijar las pautas que rigen la responsabilidad de las infracciones aduaneras respecto de cada operador,  en este caso la empresa de servicio postal (Courier), que se encuentra fuera del Código Aduanero y  regulada exclusivamente por resoluciones administrativas.

    Su originalidad está en analizar la situación del “Courier” en el ámbito infraccional, complementando acertadamente las falencias de su regulación normativa.

II.- Hechos investigados

Ante el Tribunal Fiscal de la Nación, Sala E, tramitó el expte. N° 34.085-A, en el que una empresa de servicio postal (Courier) comprometió ante el servicio aduanero una declaración inexacta en cuanto difiere la cantidad, la naturaleza y el valor (tubos de ensayo por valor de u$s 510 (se detecta una máquina de u$s 21.000 (art. 954, ap 1 incs. a y c).

La Aduana le impone multa y pago de derechos al courier que fue quien comprometió la declaración aduanera.

El Courier si bien acepta que formuló la declaración alega “responsabilidad por el hecho de otro” (art. 902, inc. 2 CA).  Dado carácter penal de las infracciones aduaneras por el principio de personalidad de la pena, no fue culpable.

Invoca también que no incumplió sus deberes porque no pudo verificar el contenido del envío, dado que no cabe aperturarlo, ya que el art.6 de la ley 20216 impone el secreto postal.

III.- Consideraciones de fallo

A través de sólidas argumentaciones, el Dr. Soria y la Dra Musso, rechazan la excepción de nulidad y confirman el decisorio apelado. Por su parte, el Dr. Juárez adhiere a dicha postura y amplía los fundamentos.  Así, parte del principio del despacho en confianza y el de declaración comprometida. El primero surge con motivo del cúmulo de operaciones resultaba imposible el control de todas y cada una de ellas, hace que se autorice y “confíe” en la veracidad de la declaración ante la aduana. Ello tiene como contrapartida la obligación de actuar con diligencia de manera de comprometer una declaración exacta y veraz.

Considera pues que la letra del art. 954 comprende a todos los sujetos que comprometan declaración ante el servicio aduanero, pues lo importante es el documentante.

He de transcribir el voto del Dr. Héctor Juárez en sus partes más relevantes.

III.- que el operador del Courier, en tanto declarante de mercadería ante el servicio aduanero, posee las mismas responsabilidades que el resto de los operadores de come4rcio exterior en las mismas circunstancias…

“Que además de ello, resulta inverosímil pensar que el sistema jurídico le posibilita a éstos importantes operadores del comercio exterior, la posibilidad de comprometer sus declaraciones aduaneras sin responsabilidad ante las inexactitudes que pudieren cometer, toda vez que se vulneraría el principio de igualdad ante la ley respecto del resto de los operadores aduaneros.

“Que la pretensión de la Empresa de Courier de deslindar su responsabilidad en el hecho de otro (el remitente), no resulta admisible en virtud del claro principio establecido en el art. 902ap. 2do. Del Código Aduanero, en cuanto establece que la ignorancia o el error de hecho no constituyen eximentes de sanción…”

Cita al Dr. Enrique Barreira, quien señaló que: “… a los efectos de determinar la responsabilidad frente al incumplimiento de deberes jurídicos que “(…) en la relación jurídica aduanera cobra singular importancia la “mercadería” que protagoniza el cruce de frontera. El sujeto obligado en esa relación no surge de manera inmediata, sino que es “determinable” en la persona de quien tiene la “disponibilidad jurídica” de ella. Ella no necesariamente es el propietario de la mercadería. En el comercio internacional el transporte de las mercaderías se realiza al amparo de documentos de carga de larga tr4dición jurídica, tales como los conocimientos de embarque y las cartas de porte aéreo y terrestre (…)” (Barreira, Enrique Carlos, “La relación jurídica tributaria y la relación jurídica aduanera”, Revista de Estudios Aduaneros nro. 18, 55-74, p-71, 2007).

 “Así las cosas, es el propio Courier el que desde el comienzo dispone tanto física como jurídicamente de la mercadería por cuenta y orden de un tercero y es quien se hace responsable frente a su cliente por la tramitación de las operaciones aduaneras necesarias a los efectos del traslado, no en una, sino en dos jurisdicciones aduaneras distintas. V.- Que en consecuencia, de ninguna manera puede considerarse exento de responsabilidad al Courier que oficializa una solicitud de exportación para consumo en representación de un tercero, solo por el hecho de que acompañe la factura comercial correspondiente a la operación, como podría desprenderse de una exégesis errónea del inciso 2), del Capítulo “G-INEXACTITUDES” del Anexo III de la Resolución N°2436/96. Ello es así puesto que si bien el régimen en análisis ha sido simplificado por parte de la autoridad aduanera con el objetivo de facilitar los envíos de encomiendas al resto del mundo, ello no puede implicar “per se” una eximición de la responsabilidad infraccional de quien hace de su actividad comercial la recepción, la tramitación aduanera y el envío (exportación) de mercaderías, cuando precisamente el deber que se encuentra implícito en la normativa aplicable es el de supervisar y requerir al remitente la correcta descripción y valoración de la mercadería en cuestión, así como todos los otros requisitos establecidos a los efectos de tornar plausible el señalado régimen especial, por lo que en caso de existir una diferencia o un error, es aquella empresa encargada de efectuar la declaración –habiendo debido comprobar fehacientemente la información allí dejada sentada al momento de la recepción de la mercadería- la que debe afrontar la responsabilidad infraccional en virtud de no haber efectuado los cuidados y diligencias necesarias a efectos de comprometer su declaración de una maneras exacta y veraz…

VI.- Tampoco le asiste razón al apelante en cuanto manifiesta que se encontraba impedido de corroborar el contenido de la encomienda en virtud del secreto postal, toda vez que de la propia norma que regula el Régimen de Courier (Resolución ANA nro. 3236/96, Anexo IIIA, Punto C.1.2) se prevé la posibilidad de solicitar “Ignorando contenido” en los términos del arts. 221 y ss. del Código Aduanero, esto es, aperturar y revisar las encomiendas, a los fines de constatar su contenido a los fines de comprometer una declaración aduanera correcta, y si bien está previsto para las operaciones de importación en donde el remitente de la mercadería se encuentra en el exterior, de su lectura se deduce que sobre el traslado de mercaderías (arts. 10 y 11 del código Aduanero) bajo el régimen de Courier, resulta inaplicable la restricción aducida.

VII.-Que por demás y sin perjuicio de no encontrarse vigente al momento de la comisión de la infracción en análisis, debe tenerse presente que en el artículo 7, ap. 8 del Acuerdo de Facilitación del Comercio, celebrado en el marco de la O.M.C. y ratificado por nuestro país mediante Ley 27.373, se establece4n las directrices a los países signatarios al momento de regular la actividad de los Courier, disponiendo se un compro miso por parte de los Estados firmantes a los efectos de facilitar los envíos urgentes de mercadería, en tanto y en cuanto las compañías ejerzan un alto grado de control sobre los mismos, mediante seguridad interna logística y tecnología de seguimiento y asumen la responsabilidad del pago de todos los derechos de aduana, impuestos, tasas y cargas por las mercancías ante la autoridad aduanera, entre otros requisitos.”

IV.- Conclusión

Este precedente implica un freno a la práctica abusiva de los couriers que desnaturaliza el alcance y fin de las normas que lo regulan, y se aprovecha en su beneficio de las ventajas que otorga este régimen simplificado. A su vez, es un disparador para que con urgencia se regule adecuadamente dicha actividad de manera de conciliar la celeridad en los envíos con la eficacia del control aduanero.

Haga clic aquí para descargar el fallo.-

Fuente: CDA