Los exportadores argentinos no solo deben lidiar con el déficit de competitividad al que los condena el elevado «costo argentino», sino también con un escenario comercial hostil, debido a la virtual ausencia de esfuerzos oficiales para allanar el acceso a mercados externos, según un informe de la consultora de Federico Muñoz.

Según la OMC, Argentina ha concretado acuerdos de preferencias arancelarias con apenas 47 países que representan el 16% del PBI mundial. En cambio, Chile firmó convenios comerciales con 81 países, que representan un 86% del PBI global, lo que concede a sus exportadores condiciones mucho más favorables para su desarrollo.

Los Acuerdos Comerciales Preferenciales (ACP) son los convenios recíprocos entre dos o más socios tendientes a reducir o eliminar aranceles aduaneros: Chile, Colombia y Perú (de la Alianza del Pacífico) han logrado acuerdos con más de 70 países que representan no menos del 80% del PBI mundial e incluyen convenios con las principales potencias globales.

«El escaso empeño puesto en la apertura de mercados puso a nuestros exportadores en una posición competitiva desventajosa, lo que queda en evidencia en los aranceles que enfrentan nuestros productos al ingresar a las potencias económicas», señaló.

Los países del Mercosur no gozan de ningún margen de preferencia arancelaria (diferencia entre los aranceles consolidados y la tarifa preferencial) al pretender colocar sus productos en la Unión Europea, EE.UU. y China.

«Será crucial poner energía en negociaciones internacionales que allanen el camino a nuestros exportadores», indicó el informe. «Hay que tener en cuenta que sin un fuerte impulso exportador, difícilmente la expansión en curso consiga sustentabilidad».

Fuente: El Cronista