El precinto aduanero cumple un rol fundamental en la seguridad de la carga transportada a nivel mundial. Es un elemento clave de control para las aduanas de origen, tránsito y destino, garantizando la logística internacional y la protección de las mercaderías.

El precinto es colocado en origen y, en caso de rotura, puede ser reemplazado por la aduana de tránsito. Cada aduana adopta sus propias medidas de seguridad para su colocación y determina el material constitutivo, que puede ser de acero, lata, plástico o tipo botella, siempre de manera resistente. En todos los casos, incluyen códigos, letras o números que permiten su identificación y registración tanto informática como documental. El objetivo es claro: asegurar que la carga no sea violada desde su salida hasta el arribo a destino. En definitiva, es un elemento con validez legal para todas las figuras que intervienen en la cadena logística de la operación.

Conceptos clave sobre los precintos.

Los precintos resguardan la trazabilidad del traslado de mercaderías entre la aduana de origen, tránsito y destino.

Deben estar homologados para garantizar seguridad; en caso de rotura deben reemplazarse inmediatamente.

Una vez colocados, no deben ser abiertos ni violados salvo autorización expresa de la autoridad competente.

Se utilizan en transporte terrestre, marítimo y aéreo de carácter internacional.

A nivel internacional, deben cumplir con la norma ISO 17712, que garantiza la seguridad en el transporte de mercancías.

Tipos de precintos según nivel de seguridad y finalidad.

Indicativos de planta

Se utilizan en traslados de corta distancia y pueden ser de plástico o metal. Son habituales en movimientos internos de planta del exportador hacia el lugar donde se realiza el trámite aduanero para su posterior destinación al exterior.

De seguridad

Generalmente metálicos, son los más adecuados para transporte terrestre, aéreo o marítimo. Brindan más resistencia que los indicativos.

De alta seguridad

Fabricados con materiales como cables de acero, requieren herramientas especiales para su apertura. Son los más resistentes y seguros. Existen además organismos sanitarios o técnicos que utilizan precintos para controlar cargas sujetas a su intervención.

Recomendaciones prácticas en Argentina (con foco en Puerto de Buenos Aires)

En Paez Romairone sabemos que la protección de la carga es estratégica en cada operación. Por eso solicitamos siempre al proveedor fotografías del precinto colocado en origen. Esto permite evitar errores que, al llegar a la Aduana de Buenos Aires, pueden generar demoras, recanalización de la carga y costos adicionales para nuestros clientes.

Recomendaciones simples:

Solicite siempre una fotografía nítida del precinto para su control con el documento de transporte, en este caso el BL.

Verifique que los números y letras coincidan exactamente con los declarados en el documento de transporte.

Si en origen se declaran varios precintos, todos deben figurar en la documentación.

Si se detectan discrepancias, la Aduana puede solicitar un re-chequeo. Este procedimiento demora la liberación entre 24 y 72 horas y, en caso de que la información de la terminal resulte correcta, puede generar costos adicionales para el importador.

No oficialice sin corroborar el precinto: al hacerlo, pierde el derecho a reclamar legalmente o a tomar contenido de la carga.

Evite colocar precintos internos de planta que no figuren en el BL. Suelen generar complicaciones operativas al momento del arribo de la carga. No se niega la posibilidad de utilizarlos, pero es fundamental tener el recaudo de colocarlos en planta y retirarlos al ingresar a zona fiscal.

En el caso de contenedores Open Top, deben colocarse como mínimo dos precintos: uno en el barral de las puertas y otro en la soga de la lona. Se recomienda que la soga con precinto pase por todos los ojales, para evitar cuestionamientos por parte de la aduana de destino.

La experiencia demuestra que los inconvenientes y el rigor del control dependen del punto operativo, de los criterios del funcionario y de las terminales intervinientes. Por eso, la prevención es clave.

Ejemplo en exportación

En sentido inverso, para las exportaciones desde Argentina, rige la Instrucción General N° 5/10 (DGA), que estableció el uso del Sistema de Administración de Precintos Aduaneros (SAPA). Este sistema permite el registro, asignación, transferencia, destino y anulación de precintos, asegurando trazabilidad y control en cada operación.

Agustin Paez Romairone

Socio 6851 del histórico Centro de Despachantes de Aduana, institución que respalda nuestro trabajo desde 1912.